La evaluación se realiza de manera simple y formativa, centrada en comprobar si el estudiante puede pedir comida y bebida usando fórmulas rutinarias básicas. No se valoran estructuras gramaticales complejas. Dependiendo del contexto, puede ser una unidad con más sesiones y finalmente puede ser evaluada de manera sumativa o más formal.
1. Evaluación continua durante la actividad:
El docente observa:
Instrumento: observación directa.
2. Tareas finales breves:
Opción A Instrucciones:
En una pequeña entrevista con el profesor o en parejas, se pregunta y se responde. Evaluando si el estudiante tiene la capacidad de preguntar o responder en la conversación, cambiando roles.
Se evalúa si:
- Responde usando una palabra o frase corta
- Usa al menos 2 fórmulas rutinarias
- Mantiene el intercambio básico sin silencios largos
Opción B:
El estudiante crea en una hoja en blanco o una plantilla creada por el profesor, poniendo a prueba su vocabulario, su propio menú con las 4 categorías, ubicando 3 o 4 opciones por cada una. Luego debe escribir usando las formulas rutinarias y los platos que escribió, 4 oraciones pidiendo entrada, plato principal, postre y bebida.
Se evalúa:
- Vocabulario coherente a la categoría
- Uso de formulas rutinarias
- Creatividad y conocimientos adquiridos.
Nivel de logro esperado:
El estudiante reconoce vocabulario visual del restaurante, puede realizar un pedido simple con y sin apoyo, participa en una interacción corta mesero/cliente, usa al menos tres fórmulas rutinarias correctamente.
No se debería exigir (esto varía según el contexto y el grupo) producción libre extensa, corrección gramatical completa o variedad léxica amplia.
Modalidad flexible:
La evaluación puede realizarse: En una sola o varias sesiones, como cierre de una unidad, presencial u online, individual o en parejas. El docente seleccionará la opción que mejor se adapte a su grupo.